domingo, mayo 07, 2006

Plazoleta d`cañu

Plazoleta d‘ cañu (II-II)
casa de Santiago Madera y de Jesusa López (la Riberana)
Seguimos con los vecinos y allí estaba la casa de Santiago Madera y de Jesusa López (la Riberana) con sus hijos Leandra, Vicenta, Valiente, Vitoria, Paulino, José, Luis y Gloria, también Quico hermano de Jesusa y posteriormente Rafael Rebollo esposo de Vitoria, y aquí nacieron los hijos de este matrimonio Sergio (que al igual que su padre destacó como sindicalista) Rafael y Miguel, después Leandra hija de Gloria
Luego la de Socorro madre de los “Carala” que tenía cuatro hijos Jamín, Pepe (que jugó al fútbol de portero en el Caudal) Tino y Gelita, la sigue la de Eligio que era maestro y su esposa Marcelina, también con cuatro hijos Eduardo, Luis, Daniel, y Tony.
En el piso superior José Husillos (que fue sargento de la Cruz Roja) y Casilda, con sus hijos Pepa y su marido Lozano ( Músico y componente de la famosa “Orquesta Luna” de Mieres) y Enedina, casada con José Luis Campo que aunque era natural del barrio de la Villa, muy pronto se integró en Oñón, donde también nacieron sus hijos Ana, José Luis y María Amor. En la otra mano Guillermo y Mercedes “la Virula” con sus hijas “Piru” y “Pochola” después Luis y Tela con sus hijos. posteriormente Oliva Pariente, con su marido e hijos.

En la planta baja de este edificio Alfredo que era guarda Municipal, y su esposa Herminia “la raposina” con su hija Luisa, que fue una destacada cantante solista de varios coros tanto femeninos como mixtos, (dicen los entendidos en la materia, que su voz era mejor que la de María Callas) también en este mismo hogar, vivió Sabino “el chatarrero” y su esposa Mary Uría
Dando la vuelta a la plazoleta se encontraba la escuela de Eligio, en la esquina el Taller de Román (posteriormente este taller se trasladó al Batán) y la entrada a la fabrica de Sifones ,Boliches, Hielo etc. de la familia Noriega
Frente a Alfredo y Herminia y en la planta baja la casa de Francisca, con su hijo Santos del Cuadro y su esposa Ventura Barriales, Santos era el “traumatólogo” oficial del barrio, pues todo vecino menor o mayor, que rompía o desencajaba algún hueso, acudía presto a ver a Santos que hacia auténticos milagros y además era un gran samaritano.

En la primera planta Ciriaco y Rosario “la cerezala” (una lechera muy popular en el barrio) con sus hijos Rosita, Conchita, Mary, Andrés, Gelín (apodado ”lentejina” que era una maravilla jugando al fútbol y falleció siendo muy joven) Luis y Genito, (que fue quien inauguró en Mieres el “Mesón el Escudo” y también durante varios años gerente del “Pub Ibiza” ) posteriormente también Alejandro marido de Mary.
En la parte superior Josefa “la de la Buhardilla” y sus hijos Cesar, Aurina e Isabel, esta con su marido Paco, que fue camillero de la Cruz Roja.
El “Caleyón”  aquí nació Juan Menéndez Muñiz (Juanin de Mieres)
(el Almirante de la Canción Asturiana)
Además de caleyas, también había un “Caleyón” y allí nació Juan Menéndez Muñiz (el Almirante de la Canción Asturiana) y estaba el hogar de Flora y su hija Magdalena, Josefa con sus hijos Alfredo Roza, “el traviesu” que era pintor, Kike, y Argentina, también Isaac “chaquetina” y su esposa Patro con sus hijos Paulo, Ramón, Tino, Valiente, Delmira y Chelina, asimismo Cesar Otero con su esposa y su hijo Pelayo, y Alfredo “el frachuelu” con su esposa Tinina
Alfredo “el frachuelu” tenía por costumbre todos los días, tras acabar la jornada laboral acudir como la mayoría de los vecinos a “expansionar” un poco al Bar el “Llobu” allí se enfrascaba en la lectura (era un devorador de todo tipo de lectura que caía en sus manos) una vez bien repasada la prensa del día, y tras refrescar el gaznate con unos tragos de vino tinto, al final de la tarde y al retirarse a su domicilio se dirigía al retrato de Franco que colgaba en un cuadro en la pared al lado de José Antonio, (era obiglatorio exhibirlos en todos los locales públicos) y metiéndole los puños por los ojos, mascullaba unas palabras entre dientes, ya contento se despedía todas las noches hasta el día siguiente, que repetía la misma operación.
Entrando de nuevo en la Plazoleta estaba la casa de los Balmenor compuesta por el matrimonio Feliciano y Valentina y sus seis hijos, Mino, Manolo, José, Adela, Tino y Felicita siendo la planta baja destinada a tienda de ultramarinos, donde Manolo y sus hermanas Adela y Felicita, eran quienes generalmente estaban al frente del negocio. posteriormente Manolo montó un negocio de hostelería en el Batán.
casa de Manolín “el pericu” y su esposa Julia
A su lado Ramón “el barrenderu” y su esposa Esperanza, que murió como consecuencia de incendiársele las faldas en la cocina y no atinar a pedir auxilio a sus vecinos, que cuando se dieron cuenta ya era demasiado tarde. Después José con su esposa Irene y su hijo, y por último Eulogio con su esposa Julia. Seguidamente la casa de Manolín “el pericu” y su esposa Julia, y sus dos hijos Julina, con su marido Fernando y Mario, Manolín era maquinista del Peñón y Julia la alegría del barrio, pues en cualquier tertulia en la que estaba esta mujer (a pesar de que los tiempos que corrían no se prestaban para muchas fiestas), la juerga estaba asegurada, dado que tenía un gran sentido del humor y una simpatía fuera de lo normal, también su hijo Mario heredó esta alegría y sobre todo de niño protagonizó travesuras muy simpáticas, posteriormente también destacó como sindicalista

7 comentarios:

Isabel dijo...

ME HA GUSTADO MUCHO VER LA FOTO DE MI ANTIGUA CASA. SOY LA HIJA MAYOR DE PEPE MADERA. ISABEL.

Pili Zabala dijo...

Hola Isabel, Soy tu prima Pili de Barcelona, comprendo que estés muy contenta de ver tu antigua casa porque también a mi me ha emocionado contemplar su imagen, es como si todavia existiera. Recuero cada uno de los rincones de esa casa, la cocina, las habitaciones, las escaleras que conducian al piso superior, el corredor al que tanto me gustaba asomarme.... que bellos recuerdos tengo de ese barrio y que pena que ya no quede nada de lo que fue.

Cuando un barrio desaparece se destruye algo más con él, es como si todo lo vivido allí fuese el resultado de una lejana ensoñación.

El barrio de Oñón tenia derecho seguir existiendo porque formaba parte de la historia de Mieres y borrar esa historia ha estado una mala cosa. Ahora solo perdura en el recuerdo de la gente que sigue viva pero luego sólo unas cuantas fotos darán fe de que existió.

¿Nadie pensó en transformar y adecuar aquellas casas para convertirlas en terrazas y tiendas típicas de ese lugar? Seguro que hubiese tenido éxito pero ahora ya és demasiado tarde.

Marinina dijo...

Esta humilde casina del barrio de Oñón que aquí delante veo, me trae el triste recuerdo de aquella tarde cuando, al volver del colegio, me encontré conque en un corredor muy semejante a éste, un hombre gemía su desgracia al haberse incendiado su casa...(en aquel momento ya estaba apagado el fuego, pero la pared del fondo, siempre la recordé renegrida por los efectos del hecho en cuestión; y afuera, sobre el polvoriento suelo, unos cuantos sencillos enseres de la casa por allí esparcidos, parecían gritar a los que por allí pasábamos, la triste noticia de la tragedia acabada de suceder en aquel hogar...Yo no tendría más de siete años...y la angustia que rodeó mi corazón me hizo desear vivamente llegar pronto a mi casa para refugiarme en los brazos de mi madre, donde me sentía segura...

Manuel Santiago dijo...

Que recuerdos Isa

Manuel Santiago dijo...

Y soy Manuel Santiago, hijo de Paulino que vivra en Benfica. Papa fellecio en 17 de junio 2012

Manuel Santiago dijo...

retifico, en belgica

Unknown dijo...

No hay ninguna foto de la casa de los Valmenor. La veo de refilón en la foto del caleyon. Un hombre parece barriendo, tal vez mi tío Manolo .