sábado, abril 01, 2006

El Lavaderu

Allí estaba la casa Ángeles “la mayaona” esposa de Ismael Barrera el electricista con sus hijas, Amparo, Pepa, Pilar y Carola. asimismo Restituto y Herminia con sus hijos Pepe, Luis, Manolita, Herminia, Lourdes y Angelín. Posteriormente Joaquín y Berta con sus hijos Quinito y Marcelino, También Rufo y Petra con sus hijos Leonor, Gloria, Lola con su hijo Pedrito, después Jesús y Covadonga con sus hijos Paco, Covadonga y Jesús, en la planta Baja también Belarma con su hijo Luis,y muy cerca Generosa.

Mas allá Miguel y Agustina con sus hijos Agustín y Chus Pinos, este era albañil y pintor de brocha gorda, un loco aficionado al fútbol y quizá una de las personas mas polifacéticas del barrio. En esta misma casa también vivió Pin Rebollar, con su esposa Feli y sus hijos Gelinos con su esposo Rodrigo “el Rulo”, Quique y Pepín. posteriormente se trasladaron para la carretera general, junto a la Clínica de Ludivino.Cerca Antonio el Churrero, sus hermanos Manuel, Pepe, Balbina, Ezequiel y el padre de todos ellos, que se llamaba Juan y fue jardinero de la Casa Gerencia de Fábrica de Mieres. Había estado en Francia y trajo de allí toda esa escuela fina que precisa el buen profesional de la jardinería brotada de Versalles.
En la parte de abajo una familia gitana formada por Carmen y su esposo Ángel “el Gordo” que era el “rey de los gitanos” donde también habitaron otras familias gitanas, entre otras la que formaron José y mujer Dora con los hermanos de esta Pura y Moncho, que eran tratantes de ganado, lo que les permitía tener un poder adquisitivo poco común en aquella época.

Llegamos a casa de Quico y Firma con sus hijos Lolo, (que regentó el Bar “Llobu” ) Gloria y Ángeles, esta con su esposo Elías y sus hijos Tere y su esposo Lito, Sarín y su esposa Mary, Lolín el panaderu y su esposa (Marta, que vive en Oviedo con su hija Olga), Luisina con su esposo Tino, le sigue Antonio Panero que era carnicero con su esposa Amor y sus hijos Ignacio, José Antonio y Ana, también Elisa la “Xarrica” con su hijo Segundo.
Muy cerca Chus “el Chacal” (famoso boxeador) con su esposa Visita y sus hijos Jesús, y Elida, también Jamín y Carola con su hija Candy, le sigue la de Ramón el Lampisteru de Corujas (que tenía una pata de palo) con su esposa Nieves y sus hijos Nando, Liber y Tavio, también allí vivió Luis Madera y su esposa Manolita con sus hijos Santi y Gema, seguidamente y en el piso de arriba Quique, Elvirita y Carmina, también Lorenza con sus hijos Chus y Cana y el marido de esta Félix. Lelo Piedra y su esposa Estrellita Castro con sus hijos Gema y Jami vivían en la última plata. En la otra mano María, la viuda de Serrano con sus hijos ya relacionados(A pesar de los años trascurridos, todavía no se recuerda entierro mas multitudinario que el de Chus “el chacal”, pues el barrio de San Pedro, donde tenía su domicilio, quedo totalmente colapsado, ya que miles de vecinos y amigos acudieron a darle el último adiós)
También en esta misma vivienda, Gloria madre de Maruja y hermana de Trinidad, que durante muchos años y en un carrito que había encargado para estos menesteres, les llevaba la comida a los trabajadores de Fabrica de Mieres
En la planta baja la familia Gamez-Carmona que tenían unos cuantos hijos Mary, Mateo, Loren, Pepa, Miguel, Ángel... Luego la familia Rosas - Barrado con sus hijos Agustín, J. Diego...

En el lateral del lavadero, José que era cantero su esposa Pilar y sus hijos Andrés Mary, Pili, y José Ramón, esta familia procedía de Grado y posteriormente de desplazaron al barrio del Requexau. después la de Asunción con sus sobrinos Isaac y Ramón “Rula”, luego la casa de “los Xarricos” Cesáreo y su esposa Norina con sus hijos Carlos, Manolín y Naito, posteriormente en este hogar, Lito, trabajador de talleres Román, con su esposa e hijo.

Lavaderu de Oñón
"El lavaderu" Era el lugar más frecuentado por todas las mujeres del barrio, y además de lugar de trabajo lo era de reunión y cotilleo. El lavaderu representaba un auténtico aforo de relaciones sociales en la que no había lugar para la distinción de clases.(las mujeres lavaban para afuera, se decía entonces), en una tabla de madera estrujaban la ropa sin parar de frotar, iban al lavaderu con grandes baldes de ropa, la ropa se tendía en los balcones o se ponía el alambre de lado a lado de los árboles, con un palo en el centro para que el peso no venciera el tendido.

Mientras lavaban, las mujeres cantaban. Me acuerdo que mi madre cantaba una canción sobre unas espigadoras que recibían la aurora trabajando en el campo, en mi incultura, nunca hubiera imaginado que aquella  melodía encantadora fuera una zarzuela  “La rosa del azafrán”
ay, ay, ay, ay, si a tu lado me aguarda un querer...
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Un barrio añejo con estilo propio, con sus casas bajas sin cerraduras en las puertas, que daban una exquisita sensación de paz y tranquilidad a sus habitantes.

4 comentarios:

El Mierense dijo...

Gelín yes el mejor.

Gema Piedra dijo...

Gracias por acordaros de mi familia en vuestro recorrido por "El lavaderu". También tenía otro hermano, Jami, que desgraciadamente ya falleció.
Me entusiasman vuestros ejercicios de "caleyin" ye decir,recorridos peles caleyes y ahora ya me tenéis más impresionada ya que ni yo misma sé en que planta vivíamos en esa casa. ¿Magia, memoria portentosa? Misteriu.....

Anónimo dijo...

con lo que sufrieron les muyeres,restregando la barriga en eses piedres de marmol rojo,,,lloviendo en invierno con les sielaes mi madre acarreando la tabla y la bañera ..to pa sacanos alante ....¡¡
nun me digais que echais de menos el llavaeru de oñon¡¡¡

M dijo...

Lo que se echa de menos no es lo mal que algunos y algunas tuvieron que vivir sino el tiempo que se fue
...y me gusta muchísimo recordar...y sentir la admiración de lo intensamente que he vivido por allí en mi infancia...recordar a mis compañeras de juegos y a todos cuantos me rodearon, con la historia de cada cual que he podido conocer...¿cómo es posible vivir tanto en tan corto espacio de tiempo como son los fugaces años de una infancia?...